viernes, 10 de febrero de 2006

Despedida frustrada y "Alz-Gómez"

A partir de mi última conversación con usted, se suscitaron sucesos inesperados que narro a continuación:

A las 08:55 a.m. después de hablar por teléfono con usted, acordando encontrarnos en la conocida central de autobuses con motivo de despedirnos y hacerle entrega de un sobre cuyo contenido es una carta -escrita de mi puño y letra la madrugada anterior aproximadamente a las 02:30 hrs. - aparentemente algunos hechos salieron de mi control, desencadenando en el incumplimiento de mi compromiso con usted. Por lo que estoy profundamente dolida y le pido una disculpa.

Sin embargo, es importante señalar que el incumplimiento de mi compromiso con usted, no fue debido a haber concebido sueño a tan incómodas horas de la madrugada; sino al mal denominado por el señor Juan Solar Frese como "Alz-Gómez" cuyos efectos se revisan en investigaciones paralelas al Alzheimer.

Sucedió que después de hablar con usted me dirigí a mi habitación para recoger mi cartera, ya que contiene mis identificaciones y licencia de manejo. No la encontré por lo que prescindiendo del mismo me dispuse a salir de mi casa, cuando mi sorpresa fue que el sobre que traía en la mano –con la carta para usted-, también había desaparecido.

Todo era incierto, el sobre no podía haber desaparecido en mi recámara. Buscaba sin descanso en cada lugar lógico, miraba alrededor constantemente pensando que tal vez estaría donde menos lo esperaba, busqué por encima, por debajo, entre papeles, entre las sábanas de mi cama, ¡incluso miraba mis propias manos!, considerando la posibilidad de que lo estuviera sosteniendo sin darme cuenta. Entraba y salía de la habitación, pensando que tal vez no recordaba haber visitado otro cuarto de la casa, pero nada. La búsqueda infructuosa se prolongó por muchos minutos, largos minutos. ¡25 minutos!

Apiadada de mi situación, Gloria se acercó para ayudarme. Ella buscó y rebuscó, donde yo busqué, en lugares nuevos… y nada. El reloj seguía corriendo, yo tenía presente que su autobús se marchaba a las 09:30 hrs., Gloria y yo continuábamos buscando pero yo, cada vez más desesperanzada.

De pronto Gloria abrió un cajón, uno que yo ya había abierto pero que no revisé bien, y el sobre estaba ahí. Estuvo ahí todo el tiempo, ¿a qué hora lo metí?, ¿en qué estaba pensando? Parece ser que al no encontrar mi cartera, recordé tener una identificación guardada en ese cajón y la tomé. ¡Pero dejé a cambio el sobre!

Hice a un lado la frustración y salí a toda velocidad de mi casa, arriesgando que mi historial de tránsito quedara manchado al recorrer una calle en sentido contrario, dar una vuelta prohibida y desafiar una luz roja; me dispuse a dirigirme a la central a pesar de que eran ya las 09:22 a.m. Sabía que no era posible realizar un viaje de 15 minutos en 8 pero aún así, manejé. Pensando que tal vez el autobús se retrasaría, pero no fue así. Al llegar a la central, llena de viajeros y gente que los despedía, la busqué entre los viajeros, pero nada. Entonces me dirigí al mostrador. Me informaron que el autobús se había marchado 8 minutos antes, ¡sólo 8! No fue ninguna sorpresa, pero esperaba que tal vez en esta ocasión, el autobús hubiera estado retrasado.

Después de eso, manejé resignada a casa llevando el sobre conmigo –mismo que me gustaría enviarle por medio del correo tradicional, si es que me proporciona su dirección-

Probablemente usted imaginó que algo se me atravesaría, que no podría llegar y así fue. Sin embargo, le narro estos acontecimientos explicando que el no haber cumplido con usted, en esta ocasión no se debió a ningún hecho en específico, solamente a ese mal del olvido y distracción que ataca a mi familia: El Alz-Gómez.

1 comentario:

J: dijo...

Pilifresh tienes el honor de tener un link que va de mi blog a tu blog. Hehe.... Muy bueno tu blog.