viernes, 9 de diciembre de 2005

Viva México y viva la burocracia...

Me pidieron sacar una "Carta de antecedentes no penales" para poder trabajar en un campamento en NC el próximo verano, por lo que fui a la "procu" a informarme sobre los requisitos y tras haberlos juntado me lancé a la 10 Ote. 414 a tramitar la carta.

Era de esperarse que al llegar me pidieran más copias de las que me dijeron inicialmente, entonces no repelé y las fui a sacar. Pasé a una ventanilla a que me dieran un formato para llenar -muy elegante y formal por cierto- Llené el formato y pasé a "revisión de documentos".
Como mecanizada la señorita (o señora??) que los pedía, repetía con cada persona: "su formato lleno...su copia de la credencial... sus 2 fotografías... su acta original...pase a la ventanilla al fondo del pasillo" (de ventanilla en ventanilla:normal)

Al llegar a esa ventanilla, me preguntaron el nombre y checaron en una computadora que no tuviera antecedentes penales "ni en los archivos de esta institución ni en el Registro Nacional de Identificación"

Todo iba normal, aunque bastante rápido para ser un trámite burocrático: con las señoritas que te hablan mecanizadas y sin verte, con la señora que te presta la pluma, con los que no entienden "pa´donde jalar", con la señorita que te dice que te formes "atrás del señor" aunque ya hubiera una señora confundida justo atrás de ese señor y te le metas en la fila... Aún así, hubo una señorita anormal: la de la caja -la única no mecanizada, que de hecho se dio cuenta de que cambió de cliente cuando llegué a su ventanilla... hasta me dijo que le gustó mi apellido-

La peor parte: las huellas digitales
¿Por qué no? después de la amable señorita de la caja, entré al siguiente cuarto y estaba una mujer con cara de pocos amigos y un rodillo lleno de pintura en la mano... Yo segía al mismo señor desde que me dijeron que me formara atrás de él, entonces sin que la señorita nos diriera una palabra, primero él y luego yo, le prestamos las manos para que nos entintara cada uno de los dedos...
Su compañero igual de comprensivo y amable, sostenía con una mano 2 hojas y con la otra nuestra mano. Igual de ensayado y mecanizado que sus compañeras, tomó mi mano derecha y puso la marca de mi pulgar en una hoja, luego hizo lo mismo con la izquierda... a la vuleta de la hoja, había 10 cuadritos ordenados en 2 renglones, el primero para la mano derecha y el segundo para la izquierda; y cada uno de los cuadritos con el nombre del dedo que había que poner... Uno a uno fue plasmando mi dedo pulgar, índice, medio, anular y meñique... primero de una mano y luego de la otra. Después una vez más los pulgares en otra hoja... ¿qué tal?
Además todo este procedimiento fue hecho al aire... y quiero decirles que las hojas estaban arrugadas y la impresión de las huellas movida... ¿entonces para qué tanto argüende?
Yo no sé, pero durante todo el procedimiento traía cara de: "si me explicas qué hacer, te prometo que puedo hacerlo sóla..." y luego por qué creen que somos inútiles... Creí que la última vez que necesitaría ayuda para llenar de pintura y aplicar mis huellas digitales sobre algo, era en kinder... pero hoy fui desmentida.

Pero bueno, al fin y al cabo salí con la carta y al menos no me salieron con que: "no señorita... ora hasta el lunes"


2 comentarios:

Anónimo dijo...

....pus ora hasta el lunes te contestè"... sì que me tardè en "lo que es la observancia, verdà?". Buen anàlisis de una pequeña muestra de lo que es la burocracia en Mèxico, quiero animarte a seguir visitando oficinas pùblicas de todo tipo para un estudio exaustivo de lo que es la "indiocincracia" mexicana, (donde se siguen procesos sin usar el sentido comùn y el valor del tiempo) esto bien puede llevarte la vida completa en lograrlo!!!
TQM Pilar

Anónimo dijo...

y ORA POR QUÈ NO HA ESCRITO SEÑORITA?