martes, 12 de diciembre de 2006

Importante

“Estar enamorado de Dios, como experiencia, es estar enamorado sin restricciones…Aunque no es el producto de nuestro conocer y elegir, es un estado dinámico y consciente de amor, alegría, paz… que produce sus frutos en un amor al prójimo que se esfuerza poderosamente por instaurar el reino de Dios en esta tierra… Como este estado dinámico es consciente sin ser conocido, resulta ser una experiencia del misterio…”
Bernard J.F. Lonergan S.J.